Blue Origin, la compañía espacial fundada por Jeff Bezos, suspende sus vuelos de turismo espacial suborbital para dedicar recursos al programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es devolver astronautas a la Luna. El cohete New Shepard de la compañía, que anteriormente llevó a celebridades como William Shatner y Katy Perry en breves viajes al borde del espacio, permanecerá en tierra durante al menos dos años.
Cambio de prioridades
Esta decisión representa un cambio estratégico significativo para Blue Origin. Si bien New Shepard ha completado 38 vuelos exitosos, ofreciendo experiencias de corta duración a 98 pasajeros, la compañía ahora está priorizando su apuesta por un papel más importante en los aterrizajes lunares tripulados de la NASA. El cohete New Glenn, el vehículo de carga más pesada de Blue Origin, está diseñado para misiones orbitales y es fundamental para los planes a largo plazo de la NASA.
La era del turismo espacial
La pausa también marca un posible punto de inflexión en la naciente industria del turismo espacial. Blue Origin y Virgin Galactic, la empresa espacial de Richard Branson, encabezaron la primera ola de vuelos suborbitales comerciales en 2021, atrayendo una clientela de alto perfil y la atención de los medios. Sin embargo, estos vuelos se parecen más a viajes a gran altitud que a un verdadero viaje espacial; no alcanzan velocidad orbital y sólo ofrecen unos minutos de ingravidez.
Importancia histórica
Blue Origin ha utilizado New Shepard para honrar a los pioneros previamente excluidos del programa espacial inicial. Los vuelos incluyeron a Wally Funk, una candidata a astronauta de la década de 1960, y Edward Dwight, un piloto de pruebas negro al que se le negó la selección durante la carrera espacial. Estas misiones pusieron de relieve las barreras históricas a la exploración espacial y al mismo tiempo ofrecieron una oportunidad comercial moderna.
Perspectivas futuras
La medida de la compañía refleja una tendencia más amplia en el sector espacial comercial: una transición del espectáculo a la sustancia. Si bien el turismo espacial podría reanudarse más adelante, el enfoque actual de Blue Origin en los contratos de la NASA demuestra su ambición de convertirse en un actor clave en la próxima era de exploración lunar.
Este realineamiento estratégico sugiere que el turismo espacial, si bien llama la atención, es secundario frente al valor financiero y geopolítico a largo plazo de los programas espaciales respaldados por los gobiernos.
