El agujero negro “Jetty McJetface” exhibe una oleada de energía sin precedentes

0
5

Un agujero negro supermasivo está mostrando un estallido inusualmente sostenido y energético, convirtiéndose en uno de los objetos observados más poderosos en el universo. El fenómeno, apodado “Jetty McJetface” por los investigadores, comenzó después de que el agujero negro devorara una estrella en 2022 y continúa intensificándose años después. Esta liberación sostenida de energía no se parece a nada previamente documentado en eventos similares.

El evento que se desarrolla

El agujero negro, conocido formalmente como AT2018hyz, captó inicialmente la atención en 2018. En 2022, los científicos observaron que destrozaba violentamente una estrella, un proceso conocido como “espaguetificación”, lo que daba como resultado un chorro masivo de energía. Si bien los eventos de destrucción de estrellas no son infrecuentes, la persistencia y la creciente intensidad de este chorro en particular son extraordinarias.

La astrofísica Yvette Cendes, que dirige el equipo de investigación de la Universidad de Oregón, afirmó: “Me resultaría difícil pensar en algo que crezca así durante un período de tiempo tan largo”. El agujero negro es ahora aproximadamente 50 veces más brillante que en 2019 y emite energía equivalente a al menos un billón de Estrellas de la Muerte del universo de “Star Wars”.

Por qué esto es importante

Este evento desafía nuestra comprensión de cómo se comportan los agujeros negros después de consumir estrellas. Normalmente, estos arrebatos disminuyen con relativa rapidez. La duración prolongada y el aumento de energía de “Jetty McJetface” sugieren condiciones únicas dentro del entorno del agujero negro o un mecanismo en juego previamente desconocido.

El equipo predice que el brillo del chorro seguirá aumentando exponencialmente hasta alcanzar su punto máximo alrededor de 2027. Esto brinda una rara oportunidad de estudiar la evolución de un evento cósmico extremo en tiempo real.

Direccionalidad y observación futura

La radiación emitida parece estar enfocada en una sola dirección, lo que podría explicar por qué el consumo inicial de estrellas no fue evidente de inmediato. Sin embargo, se necesitan más datos para confirmar esta hipótesis. Afortunadamente, el avión no apunta actualmente a la Tierra, aunque el seguimiento continuo es crucial.

La producción de energía sostenida y creciente de “Jetty McJetface” resalta la naturaleza impredecible de los agujeros negros supermasivos y subraya la necesidad de una observación continua para perfeccionar nuestros modelos de estas potencias cósmicas.