El Congreso está tomando medidas para restaurar gran parte de los fondos para programas científicos federales que el presidente Trump intentó reducir drásticamente en sus propuestas presupuestarias. Los recortes planeados, que habrían recortado la financiación científica general en un 22% (de 198.000 millones de dólares a 154.000 millones de dólares), representaron la mayor reducción propuesta en el gasto federal en ciencia desde la Segunda Guerra Mundial.
Rechazo bipartidista
Esta semana, el Comité de Asignaciones del Senado dio a conocer un paquete bipartidista de proyectos de ley que anula en gran medida los recortes propuestos por Trump. Si se aprueban los presupuestos propuestos, la investigación federal recibirá aproximadamente $188 mil millones, una disminución de sólo el 4% con respecto al presupuesto del año anterior. Alessandra Zimmermann, analista presupuestaria de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, describió el resultado como “bastante sólido” y señaló que el Congreso “realmente está comenzando a rechazar” los planes de la administración.
Reversión en la financiación de la investigación básica
Quizás sorprenda que el presupuesto propuesto incluya un aumento potencial de más del 2% para la investigación básica: la investigación fundamental exploratoria que impulsa avances en áreas como la atención médica y la inteligencia artificial. Se trata de un fuerte revés con respecto a la propuesta de la administración Trump de recortar la financiación de la investigación básica en más de un tercio.
Financiamiento de la Fundación Nacional de Ciencias Protegido
La Fundación Nacional de Ciencias (NSF), uno de los principales patrocinadores de la investigación básica, también enfrentó recortes sustanciales bajo el plan de la administración Trump. La propuesta habría reducido el presupuesto del NSF de 8.800 millones de dólares a 3.900 millones de dólares, una reducción del 56%. Sin embargo, el paquete del Senado limita el recorte a menos del 1%, lo que reduce la financiación del NSF a 8.750 millones de dólares.
La reversión de estos recortes propuestos indica un fuerte compromiso bipartidista para mantener la inversión federal en investigación científica, a pesar de los esfuerzos de la administración por reducir significativamente el gasto en esta área. El resultado subraya la importancia de la supervisión del Congreso para preservar fondos críticos para el avance científico.





















