La luna llena de febrero, conocida como “Luna de Nieve”, alcanzará su iluminación máxima el 1 de febrero, ofreciendo una impresionante exhibición celeste visible al atardecer. La luna llena de este mes alcanza su punto máximo exactamente a las 5:09 p.m. EST (10:09 GMT) y aparecerá frente al sol en el cielo de la Tierra, completamente iluminada desde nuestra perspectiva.
¿Por qué el nombre “Luna de nieve”?
El nombre “Luna de Nieve” refleja las fuertes nevadas comunes durante esta época del año. Históricamente, también se la ha llamado “Luna del Oso”, que marca la estación en la que nacen los cachorros de oso, y “Luna del Hambre”, en referencia a la escasez de alimentos en los meses de escasez de alimentos. Estos nombres resaltan cómo las culturas han vinculado durante mucho tiempo los ciclos lunares con eventos estacionales.
Detalles de visualización: horario y ubicación
Para los observadores de EE. UU., el disco lunar lleno se elevará sobre el horizonte oriental al atardecer. Las horas exactas de salida y puesta de la luna varían según la ubicación; La calculadora de TimeandDate proporciona horarios precisos para su área. Inicialmente, la Luna puede aparecer de color amarillo anaranjado cerca del horizonte, como resultado de la Dispersión de Rayleigh, donde la atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul, permitiendo que dominen las longitudes de onda rojas. A medida que se eleva, la luna cambiará a su habitual brillo plateado.
Más allá del resplandor: características lunares y proximidad de Júpiter
La luna llena no es sólo una vista hermosa; es una oportunidad para observar las consecuencias de los antiguos impactos de asteroides. Busque “rayos de eyección”: rayas de material reflectante proyectadas sobre la superficie lunar durante los eventos de formación de cráteres. El ejemplo más destacado se origina en el cráter Tycho de 53 millas de ancho cerca del polo sur lunar. Si bien estos rayos se desvanecen con el tiempo, la iluminación de la luna llena los hace visibles.
El mejor momento para examinar los cráteres es alrededor de la fase de luna llena, cuando el “terminador” (la línea entre el día y la noche lunar) proyecta sombras sobre los bordes y el interior de los cráteres.
Para aumentar el espectáculo, el gigante gaseoso Júpiter brillará intensamente cerca de la Luna de Nieve, con las estrellas Castor y Pólux (de Géminis) a su izquierda. Orión y Sirio también serán visibles en el cielo del sureste.
En resumen: La Luna de Nieve de febrero es más que un marcador estacional; es un recordatorio de la violenta historia de la luna y una oportunidad de presenciar un evento celestial dinámico junto con planetas brillantes y constelaciones familiares. La observación de la luna llena permite un contacto más profundo con el cielo nocturno y su evolución a largo plazo.
