Brillos violetas ocultos vistos en los bosques durante las tormentas

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San El Fuego de Elmo, un fenómeno eléctrico raramente observado, puede ser mucho más común en los bosques durante las tormentas eléctricas de lo que se pensaba anteriormente. Una nueva investigación sugiere que las copas de los árboles pueden iluminarse con un tenue brillo púrpura a medida que las cargas eléctricas se concentran durante las tormentas. Esta luz espeluznante, históricamente considerada un presagio, se produce cuando un fuerte campo eléctrico ioniza moléculas de aire alrededor de puntas afiladas, en este caso, las puntas de los árboles.

La ciencia detrás del resplandor

El fenómeno, conocido como Fuego de San Telmo, se ha documentado desde hace mucho tiempo en objetos como mástiles de barcos y pararrayos. Los científicos ahora han confirmado que las ramas de los árboles, particularmente aquellas con agujas cerosas como las piceas, también pueden emitir este brillo violeta cuando se exponen a fuertes campos eléctricos. El brillo se crea por la formación de plasma, un estado de materia sobrecalentado, en el aire que rodea las puntas afiladas de los árboles.

Investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania, dirigidos por el meteorólogo Patrick McFarland, realizaron experimentos de laboratorio y observaciones de campo para demostrarlo. Descubrieron que, en las condiciones adecuadas de tormenta, las copas de los árboles podían parecer parpadear con una luz violeta, asemejándose a un enjambre de luciérnagas. El brillo suele ser demasiado tenue para verlo a simple vista, pero está ahí.

Cómo los investigadores verificaron el brillo

McFarland y su equipo probaron su hipótesis exponiendo una rama de abeto a campos de alto voltaje en el laboratorio. Los resultados fueron concluyentes: las agujas brillaban con bolas de luz violeta. También persiguieron tormentas en una minivan modificada para capturar imágenes y videos de descargas eléctricas débiles, llamadas coronas, que ocurren naturalmente en las puntas de los árboles durante las tormentas.

“Parecería un montón de luciérnagas o un espectáculo de luces realmente genial”, dijo McFarland, describiendo la posible aparición de este fenómeno en la naturaleza.

Por qué esto es importante

El descubrimiento destaca que la actividad eléctrica en las tormentas se extiende más allá de los rayos visibles. Revela una interacción eléctrica sutil, pero generalizada, entre tormentas y bosques. Este conocimiento podría servir de base para estudios futuros sobre la electricidad atmosférica, los riesgos de ignición de incendios forestales e incluso los efectos de campos eléctricos fuertes en la vida vegetal.

El hecho de que este fenómeno no se hubiera observado anteriormente en los bosques subraya cuánto aún se desconoce sobre la compleja interacción entre el clima y los entornos naturales. El estudio también muestra que incluso fenómenos bien comprendidos como el incendio de San Telmo pueden guardar secretos sorprendentes.

La próxima vez que estés cerca de un bosque durante una tormenta, recuerda que puede haber un brillo púrpura oculto parpadeando sobre ti.