Una poderosa llamarada solar X1.4 surgió del sol temprano hoy, 30 de marzo, causando apagones temporales de radio en la Tierra y planteando preguntas sobre posibles interrupciones en la próxima misión Artemis 2 de la NASA. La llamarada, que alcanzó su punto máximo a las 11:19 p.m. EDT (0319 GMT), señales de radio de alta frecuencia degradadas en regiones como el sudeste asiático y Australia.
Origen de la llamarada e impactos potenciales
La erupción se originó en la región de manchas solares 4405, un área magnéticamente activa que ahora gira hacia la Tierra. Esto significa que más llamaradas y eyecciones de masa coronal (CME) podrían afectar directamente a nuestro planeta y, potencialmente, a los preparativos para el lanzamiento de Artemis 2. La llamarada también desencadenó una CME, y el análisis indica que podría incluir un componente dirigido a la Tierra.
Contexto de la misión Artemis 2
La NASA se está preparando para lanzar Artemis 2, la primera misión tripulada a la Luna en más de 50 años, con un despegue previsto no antes del 1 de abril a las 6:24 p.m. EDT (22:24 GMT). La misión enviará a cuatro astronautas a una órbita lunar de 10 días. Sin embargo, el aumento de la actividad solar plantea un riesgo : poderosas llamaradas pueden alterar los sistemas de comunicación críticos durante el lanzamiento y las maniobras orbitales iniciales.
Comentario de expertos y vigilancia de tormentas geomagnéticas
La física solar Tamitha Skov destacó la importancia de monitorear las ráfagas de radio, que pueden afectar las comunicaciones de alta frecuencia (HF) y muy alta frecuencia (VHF), así como los sistemas de satélite. La NASA está siguiendo activamente la situación.
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA ha emitido una vigilancia de tormenta geomagnética (G2) moderada para el 31 de marzo, con condiciones de tormenta menor (G1) posibles hoy y el día del lanzamiento. Esto sugiere que, además de posibles interrupciones en la comunicación, las auroras pueden volverse visibles en latitudes más bajas.
El momento es importante porque la alta actividad solar se está volviendo más frecuente a medida que el sol se acerca al pico de su ciclo de 11 años. Esto significa que es probable que haya más llamaradas y CME en los próximos meses, lo que requerirá que la NASA evalúe y mitigue continuamente los riesgos para garantizar el éxito de la misión Artemis 2.





















