Los dados antiguos revelan las raíces del juego y la probabilidad de los nativos americanos

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La investigación arqueológica confirma que los pueblos indígenas de lo que hoy es el oeste de Estados Unidos inventaron los dados y los juegos de azar hace al menos 12.000 años, milenios antes de cualquier evidencia conocida de dados en el Viejo Mundo. Este descubrimiento desafía la comprensión tradicional de dónde y cómo los primeros humanos se involucraron por primera vez con la probabilidad y los juegos de azar estructurados.

La evidencia más temprana de juego

El estudio, publicado en American Antiquity, analizó más de 600 juegos de dados de 45 sitios arqueológicos que abarcan entre 13.000 y 450 años atrás. Los investigadores encontraron evidencia consistente de dados en las Grandes Llanuras y las Montañas Rocosas, pero no en el este de Estados Unidos hasta después del contacto europeo. Estos artefactos, a menudo descritos como “lotes binarios” con lados marcados y no marcados, funcionaban de manera similar a los lanzamientos de monedas, lo que permitía resultados matemáticos complejos cuando se lanzaban varios lotes.

Tecnología social, no sólo casualidad

No se trataba de juegos de azar modernos. La evidencia sugiere que estos juegos cumplieron una función social crítica, principalmente entre las mujeres. Los dados probablemente facilitaron la interacción entre extraños, ayudando en el intercambio de bienes, información o incluso parejas potenciales. La práctica surgió en sociedades muy móviles donde generar confianza con personas desconocidas era esencial para el comercio y la supervivencia.

“Es una especie de dispositivo nivelador que se ve en muchas culturas con estructuras sociales igualitarias”, dice el arqueólogo Robert Madden.

Raíces profundas en la cultura cazadora-recolectora

Los dados más antiguos descubiertos se remontan a la cultura Folsom (hace unos 12.900 años), conocida por sus distintivas herramientas de piedra. Estos cazadores-recolectores valoraban materiales exóticos como el pedernal y la calcedonia, y viajaban grandes distancias para obtenerlos. Los juegos de dados pueden haber sido una forma de mediar en el comercio de estos recursos, ya que lo que estaba en juego a menudo eran artículos comerciales como pieles o piedras preciosas.

Una historia de probabilidad predatada

Los hallazgos indican que la comprensión del azar y la probabilidad no se originó en Mesopotamia o el valle del Indo, como se creía anteriormente. En cambio, las sociedades nativas americanas desarrollaron estos conceptos miles de años antes, en el Pleistoceno tardío. Esto sugiere que el logro intelectual de conceptualizar la aleatoriedad puede haber surgido por primera vez en el Nuevo Mundo.

En conclusión, esta investigación demuestra que los fundamentos del juego y la comprensión de la probabilidad tienen raíces más profundas y complejas de lo que se pensaba anteriormente, y se originaron en los pueblos indígenas de América del Norte mucho antes que cualquier otra civilización conocida. El uso de dados no era sólo un juego; era una herramienta social sofisticada que moldeaba las interacciones y el comercio en un mundo donde la confianza se ganaba con esfuerzo.