Los paleontólogos han desenterrado una nueva especie de mosasaurio gigante, Pluridens imelaki, de depósitos de fosfato del Cretácico Superior en Marruecos. Este descubrimiento arroja luz sobre la diversidad de reptiles marinos poco antes del evento de extinción del Cretácico-Paleógeno. La nueva especie, perteneciente a la subfamilia Halisaurinae, alcanzó una longitud estimada de más de 9 metros (29,5 pies). Esto hace que P. imelaki comparable en tamaño a algunos de los mosasaurios depredadores más grandes conocidos en la región, desafiando suposiciones previas sobre los límites de tamaño dentro de este grupo.
Ecosistemas marinos del Cretácico tardío
El descubrimiento se produjo en los yacimientos de fosfato de Couche III en Sidi Chennane, en la provincia marroquí de Khouribga. Estos depósitos representan una bahía marina poco profunda a lo largo del margen oriental del Atlántico, formada por una zona de surgencia durante las épocas del Maastrichtiano tardío y del Eoceno temprano, hace aproximadamente 66-67 millones de años. La región se destaca por su fauna de reptiles marinos excepcionalmente diversa, con más de 16 especies de mosasaurios ya identificadas. Las cuatro subfamilias principales de mosasáuridos (Mosasaurinae, Plioplatecarpini, Tylosaurinae y Halisaurinae) están representadas en estos fosfatos, junto con el mosasáurido basal Pachyvaranus.
Halisaurinae Diversidad y Adaptación
Anteriormente se pensaba que la subfamilia Halisaurinae estaba formada por mosasaurios más pequeños, con especies anteriores que oscilaban entre 4-5 metros (Halisaurus ) y 7,5 metros (Pluridens serpentis ). Pluridens imelaki desafía esta comprensión al demostrar que los Halisaurinae eran capaces de alcanzar un tamaño considerable. Las diferencias en la estructura de la mandíbula, la forma de los dientes y el tamaño de los ojos sugieren que esta especie ocupaba un nicho ecológico distinto dentro del ecosistema marino del Cretácico final. En lugar de ser superados por mosasaurios más grandes, los Halisaurinae experimentaron una radiación adaptativa en el Cretácico Superior y siguieron siendo depredadores importantes en ambientes de latitudes bajas.
Implicaciones del descubrimiento
El descubrimiento de Pluridens imelaki pone de relieve la complejidad de los ecosistemas marinos durante el Cretácico Superior. El Cretácico Superior fue testigo de una importante radiación de los Mosasauridae, un clado especializado de grandes escamados marinos, que se convirtieron en los depredadores marinos dominantes durante los últimos 25 millones de años del período. La diversidad de mosasaurios en Marruecos sugiere un alto nivel de especialización ecológica antes del evento de extinción masiva. El cráneo de 1,25 metros de largo y las mandíbulas inferiores asociadas proporcionan evidencia crítica para comprender las estrategias de alimentación y las relaciones evolutivas de este mosasaurio gigante.
El hallazgo refuerza la idea de que los reptiles marinos eran mucho más diversos y adaptables de lo que se suponía anteriormente, incluso en las etapas finales del período Cretácico.
El estudio, publicado en la revista Diversity, proporciona nuevos conocimientos sobre la evolución de los mosasaurios y subraya la importancia de los depósitos de fosfato marroquíes como lugar clave para la investigación paleontológica.




















