Observaciones recientes indican que nuestros modelos actuales del universo pueden ser fundamentalmente defectuosos, y ha surgido una solución sorprendente: el espacio mismo podría comportarse como un fluido viscoso. Esto significa que el vacío del espacio no está vacío, sino que tiene una sutil resistencia a la expansión, lo que podría resolver discrepancias en nuestra comprensión de la energía oscura.
El problema de los modelos actuales
Durante décadas, los científicos han confiado en el modelo Lambda-CDM, que trata la energía oscura (la fuerza que impulsa la expansión acelerada del universo) como una energía de fondo constante e inmutable. Sin embargo, datos recientes del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI) revelaron una ligera discrepancia entre este modelo y la velocidad real a la que las galaxias se separan. Esta discrepancia sugiere que nuestra comprensión de la energía oscura podría ser incompleta.
¿Un universo viscoso?
Muhammad Ghulam Khuwajah Khan, investigador del Instituto Indio de Tecnología, propone que el espacio puede poseer viscosidad aparente, una medida de cuánto resiste un fluido al flujo o la deformación. En este caso, significa que el vacío del espacio no está perfectamente vacío sino que tiene una resistencia fantasmal a la expansión.
Khan sugiere que esta viscosidad surge de “fonones espaciales”, vibraciones longitudinales dentro de la estructura del espacio mismo, similar a cómo vibran los átomos en un cristal. Estas vibraciones actuarían como ondas sonoras dentro del vacío, creando un freno a la expansión cósmica. A medida que el espacio se expande, estos fonones chapotean, generando una presión que se opone al empuje hacia afuera de la energía oscura.
Cómo se ajusta el modelo a los datos
Este modelo, que trata al universo como un fluido viscoso, se alinea notablemente bien con los datos DESI. Ofrece una posible solución a las discrepancias observadas entre la teoría y la observación, sugiriendo que la expansión del universo puede ser más lenta de lo previsto debido a este efecto viscoso.
Precaución: aún es temprano
Si bien es prometedora, esta hipótesis sigue sin confirmarse y requiere una revisión por pares. Si se demuestra que es correcta, la energía oscura viscosa cambiaría fundamentalmente nuestra visión del vacío del espacio. Actualmente, no está claro si esta viscosidad es una propiedad genuina de la naturaleza o simplemente un artefacto de errores de medición.
“Esta no es una respuesta definitiva, sino una alternativa convincente que merece una mayor investigación”, dice Khan.
Los datos concretos de DESI todavía se están analizando y la comunidad científica se mantiene cautelosa. Sin embargo, la posibilidad de que el universo sea “más pegajoso” de lo que pensábamos abre nuevas e interesantes vías para la investigación cosmológica.




















