El cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance (ULA) desplegó con éxito dos satélites clasificados para la Fuerza Espacial de EE. UU. el jueves 12 de febrero, a pesar de un problema informado con uno de sus propulsores de cohetes sólidos. Este es el cuarto vuelo del nuevo sistema de lanzamiento y la segunda vez en menos de un año que se observa una anomalía en el rendimiento durante el ascenso.
La anomalía y el éxito de la misión
Según el vicepresidente de la ULA, Gary Wentz, el problema se detectó al principio del vuelo, y uno de los cuatro motores sólidos del cohete mostró una “anomalía de rendimiento significativa”. A pesar de esto, el propulsor Vulcan y la etapa superior Centaur operaron como se esperaba, llevando la nave espacial directamente a la órbita geosincrónica. La Fuerza Espacial confirmó que la misión cumplió sus objetivos, aunque se ha iniciado una investigación para determinar la causa raíz del problema.
“El equipo integrado del gobierno y el contratista de los EE. UU. está revisando los datos técnicos… Llevaremos a cabo una investigación exhaustiva… antes de la próxima misión Vulcan”. – Gary Wentz, vicepresidente de programas Atlas y Vulcan de ULA
Patrón de anomalías
Esta no es la primera vez que Vulcan Centaur encuentra problemas. Su primera misión en enero de 2024 llevó al módulo de aterrizaje lunar Peregrine, que luego falló y se estrelló contra la Tierra. En octubre de 2024, otro problema con el SRB hizo que el cohete se desviara de su rumbo, aunque aún alcanzó la órbita. Las investigaciones revelaron que, en este último caso, un defecto de fabricación provocó que una boquilla se desprendiera del propulsor.
La Fuerza Espacial certificó a Vulcan Centaur para misiones de seguridad nacional en marzo de 2025 y entregó con éxito un satélite experimental en agosto. Los repetidos problemas plantean dudas sobre la confiabilidad, a pesar de la capacidad del cohete para compensar y completar sus misiones.
Qué significa esto
El Vulcan Centaur está diseñado para reemplazar el antiguo cohete Atlas V de ULA, lo que representa un enfoque modernizado y económico para los lanzamientos espaciales. Sin embargo, estas anomalías recurrentes podrían retrasar misiones futuras mientras la ULA y la Fuerza Espacial trabajan para identificar y abordar los problemas subyacentes. El equipo militar System Delta 80 seguirá de cerca la investigación antes de autorizar más vuelos de seguridad nacional.
El hecho de que el cohete haya seguido teniendo éxito a pesar de estos problemas sugiere una sólida ingeniería y adaptabilidad, pero también subraya la necesidad de realizar pruebas y controles de calidad exhaustivos para garantizar la confiabilidad a largo plazo. La participación de la Fuerza Espacial resalta la naturaleza crítica de estas misiones, donde incluso fallas menores pueden tener consecuencias significativas.




















